David Cronin (IPS).- El comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria Louis Michel contrató como asesor al también belga Etienne Davignon, importante accionista de la mayor compañía privada de agua del mundo, Suez. El contrato de Davignon por un año con
"La administración de los servicios de agua en manos del sector privado, en especial en los países en desarrollo, es un asunto muy controversial", señaló Vicky Cann, de la organización Movimiento Mundial para el Desarrollo, con sede en Londres. "En ese contexto, nos parece excesivamente problemático que un miembro de Suez ejerza la función de asesor especial del comisario europeo de Desarrollo", explicó.
Cann redactó una carta a Michel para recomendarle no renovar el contrato de Davignon por otros 12 meses y buscar un asesor especializado en cómo lograr que las empresas estatales lleven agua a los pobres. La misiva también fue suscrita por representantes de
Los integrantes de la campaña alegan que Suez podría beneficiarse de otro proyecto de miles de millones de euros que prepara
Davignon, también ex miembro de
Michel defendió enérgicamente su decisión de contratar a Davignon, un amigo personal de larga data. "Como los otros comisarios, me gusta consultar a destacadas personalidades relevantes para mi trabajo", declaró Michel. "Quizás las organizaciones no gubernamentales consideran que tienen el monopolio de la verdad, pero yo creo que es útil no privarme de la experiencia ajena". También sostuvo que nunca discutió cuestiones vinculadas al agua con Davignon.
"No es convincente", dijo a IPS desde Bruselas Olivier Hoedeman, del Observatorio Europeo de Corporaciones, dedicado a controlar las actividades de las empresas. "Cuando repasas los diversos programas de asistencia al desarrollo de
Los impulsores de la campaña sostienen que Suez no cumplió sus promesas de brindar agua potable a los pobres. Por ello tuvo que abandonar los proyectos que tenía en Argentina y Brasil, mientras que sus contratos en Filipinas, Uganda y Sudáfrica terminaron antes de lo previsto o tuvieron serias dificultades. "Esas experiencias muestran a las claras que la expansión comercial de Suez no concuerda con los intereses de los pobres de África ni de otras naciones en desarrollo", sostuvo Cann.
Davignon es uno de los cuatros asesores externos de
El entusiasmo mostrado por
En la conferencia internacional sobre agua realizada el año pasado en México, el Banco Mundial admitió que sus expectativas acerca de que las privatizaciones de ese servicio beneficiarían a los pobres no se materializaron.
El Observatorio acusó a Michel de cambiar su postura a este respecto. Poco después de asumir su cargo en 2004, Michel dijo al Parlamento Europeo que él consideraba que no debía privatizarse el agua en las naciones pobres como parte de los esfuerzos para liberalizar el comercio internacional. El portavoz de
"Aunque parezca mentira, esas acusaciones no proceden de la población de los países que se benefician de la asistencia de
"Si pretendes administrar empresas de ese sector con unos pocos accionistas, que a veces no tienen la capacitación necesaria, entonces estás condenado al fracaso", sentenció. "Tenemos que discutir con la mente abierta, como lo hace cualquier otro donante en el mundo."
Pero el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat) calculó en 2003 que más de la mitad de la población urbana de algunos países pobres dependen de compañías privadas para obtener agua, la cual suele ser más cara en ese caso que cuando son empresas estatales las que brindan el servicio.
Desde hace algunos años, se concibe el acceso al agua potable como un derecho humano básico. Gran Bretaña, por ejemplo, emitió el año pasado una declaración pública que así lo establece.
Pero, según estimaciones del Fondo de las Naciones Unidas para
Todos los días mueren 4.000 niños y niños a causa de la diarrea provocada por la falta de higiene y la escasez de agua potable.
El WDM advirtió que uno de los desafíos clave para combatir la pobreza es volcarse al sector público para mejorar el acceso al agua, dado que 90 por ciento de la que circula por las cañerías del mundo es propiedad de los estados.
Esa organización reconoce que las empresas públicas pueden ser ineficientes, pero señala que el sector privado "no demostró estar mejor capacitado para afrontar esos problemas".






