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En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, tres líderes sociales bolivianas de distintos sectores evalúan los avances alcanzados en su permanente lucha por la equidad y contra la discriminación. |
En el Día Internacional de
Los hombres siguen ganando más que las mujeres por hacer el mismo trabajo, y a muchas de ellas no se les reconoce el esfuerzo diario que realizan a pesar de que en algunos casos cumplen hasta una triple jornada, en la fuente laboral, como madres y dirigentas.
Para visualizar y resaltar el rol importante de estas mujeres, a continuación presentamos los testimonios y mensajes de Miguelina Colque, dirigenta Nacional de las Trabajadoras del Hogar; Maria Fernandez, de
La lucha de las mujeres trabajadoras del Hogar
Miguelina Colque es una paceña de 43 años que vivió aproximadamente 20 años en Santa Cruz. En la actualidad es Secretaria Nacional de
A Miguelina le costó mucho sacrificio llegar a ser dirigente. “No es nada facil, he sacrificado muchas cosas (…) he trabajado desde muy chica dejando mi vida personal en segundo plano, primero tenía que cumplir con mi trabajo, con mi madre y con mi pequeña hija”.
La discriminación y humillación que sufrían sus compañeras sólo por vestir pollera le motivaron a luchar para cambiar esta situación. Satisfecha, recuerda que sus empleadores fueron muy buenos y siempre la apoyaron.
Miguelina identifica avances en el cumplimiento de
También existen denuncias sobre abusos, violación y maltrato a adolescentes trabajadoras del hogar , como es el caso de Bladys Tola, una niña trabajadora de sólo 14 años de edad que fue asesinada por su patrón Smith Flores en Oruro en octubre de 2005.
“La ley existe, pero justamente son ellos (los empleadores) quienes no la cumplen, incluso existe el compadrazgo entre el empleador y el inspector y se socapan. Como nosotras no somos ni bachilleres se aprovechan (…) Queremos que se cumpla la ley, a nosotras se nos encarga un trabajo y lo cumplimos; son los empleadores los que no cumplen con sus obligaciones…”, enfatiza Colque.
Iniciativas de
Maria Victoria Fernández nació en los centros mineros y desde muy pequeña sufrió la persecusión, represión y fue apresada en varias ocasiones. Todo esto no la intimidó y al contrario fortaleció su espíritu. Actualmente es Presidenta Ejecutiva de
“Nuestra organización se planteó hacer frente a la ausencia de las mujeres en el accionar público. Una ausencia sólo en teoría, en los libros, las revistas, la prensa, porque cuando se refieren a ‘movimientos sociales’ dan la palabra sólo a los dirigentes varones y no a la mujer, aunque hemos estado al frente de las luchas sociales. (…) No somos feministas, más bien nos consideramos integradoras”, indica Fernández.
Las mujeres del CEMUJ-B se reunen todos los sábados de cada semana para debatir sobre la conyuntura nacional y local. Esto es muy importante para ellas porque les ayuda a formarse y capacitarse en diversos temas.
Entre sus recientes logros destaca la conformación del Sindicato de Trabajadores en Celulares Móviles, un oficio considerado informal que no garantiza derechos para los trabajadores. La organización exige modificaciones en el rubro, pues las beneficiadas con las grandes ganancias de la telefonía son empresas privadas transnacionales, como Entel por ejemplo.
CEMUJ-B también está investigando las condiciones laborales de las trabajadoras a domicilio, mal llamadas micrompresarias porque si lo fueran no tendrían que sobreexplotarse para poder ganar un poco más. Quienes realmente se benefician con estos negocios son las transnacionales que intermedian en la cadena productiva.
La dirección departamental de las trabajadoras a domicilio elegida en su Primer Congreso Departamental realizado el año pasado está buscando conformar un instancia a nivel nacional para que se ocupe de luchar por una retribución justa para la mano de obra. En la actualidad, estas obreras reciben por la elaboración de un pantalon de
María Victoria Fernández fue víctima de la dictadura y ahora remueve la historia buscando que se haga justicia. “Sabemos que existe una ley para resarcir los daños a las personas que han sufrido estas injusticias, pero no se trata sólo del resarcimiento económico, sino que tiene que reparse lo daños morales mediante la justicia (…) que los responsables vayan presos, de la misma forma en el caso del Juicio a Goni”.
Las organizaciones de mujeres necesitan mucho apoyo de distintos sectores, pero una ayuda que les permita encontrar sus propias soluciones, realizando un mayor seguimiento y acompañamiento a los temas que se abordan, más allá de los proyectos, aconseja Fernandez.
Lucha de las mujeres regantes en Cochabamba
Casimira Mérida Ibañez nació en los centros mineros, pero vive en Cochabamba desde muy pequeña. Su padre murió en los enfrentamientos de Ucureña durante
“Primero empecé en mi OTB. Pero ser representante es muy sacrificado y la gente no reconoce nuestro trabajo. A veces tenemos que ir hasta
Según esta dirigenta, las mujeres regantes, especialmente rurales, son muy sufridas. “Son productoras de hortalizas (zanahorias, cebollas, habas, arbejas, maiz, entre otros) para abastecer los centros de consumo de las ciudades. Dejando a nuestros niños regamos nuestras plantaciones porque tenemos el agua sólo por horas, sin importar si es de noche, si llueve o hace frío, a veces junto a nuestros maridos porque no se puede regar sola. Hay que rondar la asequia, reconducirla, y si hay que traer el agua desde las cuencas es mas difícil porque hay que ir hasta la naciente del agua en las montañas…”.
Casimira Mérida siente que las autoridades departamentales marginan a los agricultores. “No soy de ningún partido político, sólo veo quién está haciendo mejor y cumplo con mis obligaciones como representante de las mujeres regantes”, asegura esta líder social.
Mensajes en el Día Internacional de
“Todas las mujeres nos identificamos con este día (…) quisieramos que todas las mujeres nos uniéramos en una marcha pacífica para que la sociedad en su conjunto se dé cuenta de que las mujeres somos las que más trabajamos, pero ganamos menos que los hombres. Los hombres sólo cumplen un horario y se van, en cambio las mujeres cumplimos hasta una triple jornada de trabajo porque llegamos a la casa y seguimos trabajando...”. Miguelina Colque, secretaria Nacional de las Trabajadoras del Hogar.
“El 8 de marzo, más que festejar, debemos reflexionar y recordar a las mártires que han luchado por los derechos de las mujeres, así como a las actuales dirigentas nacionales e internacionales que siguen en la lucha. No hemos alcanzado la equidad porque las mujeres hemos sido formadas así. Primero nos enseñan a cocinar, a cuidar wawas, a jugar con muñecas…tenemos que cambiar nuestros chips, nuestra mente, para que la mujer no siga realizando una doble o trible jornada de trabajo: como mujer, madre o dirigente. Esto se logrará en la medida en que integremos a los varones en nuestras necesidades y problemas…”. Maria Fernandez, presidenta Ejecutiva de
“No sé…aquí en mi comunidad no se celebra, las mujeres rurales nos dedicamos al trabajo aunque sea el día de la madre o de la mujer…de los niños apenas se acuerdan los profesores, se reunen y nos dicen que hay que festejarles…nunca he visto este festejo del dia de la mujer en el campo, ni una flor que nos obsequien…yo quisiera que como mujeres nos juntemos este día y hagamos un día de campo… pero el trabajo no nos permite a veces...”. Casimira Mérida, presidenta Regantes – Viloma. Cochabamba.
La conmemoración del Día Internacional de
30 de marzo: Día Nacional de las Trabajadoras del Hogar
El año pasado el gobierno instauró el 30 de marzo como el Día Nacional de las Trabajadoras del Hogar Boliviano mediante Decreto Supremo Nº 28655, el único en toda América Latina.
“…estamos trabajando para que, por lo menos a partir del medio dia, las compañeras tengan descanso con goce de haberes y puedan festejarse…”, comenta Miguelina Colque.
La lucha de las trabajadoras del hogar en nuestro país avanza paulatinamente. Sin embargo, es necesario que la sociedad sea conciente de la importancia de las tareas que realizan las trabajadoras del hogar. Así mismo, deben cumplirse las obligaciones de los empleadores de manera que exista una convivencia social, sin discriminación de ninguna naturaleza, dejando de lado los prejuicios sociales y el racismo.
[1] Según nuestra entrevistada, esta organización cuenta aproximadamente con 5000 afiliadas en todo el país.
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[3] Es una localidad ubicada en el kilómetro 43 de la carretera Cochabamba -






