(EFE).- La falta de inversión y voluntad política han hecho "improbable" cumplir el objetivo del milenio de reducir a la mitad las personas sin acceso a agua potable y saneamiento básico en 2015
"Lo más probable es que el objetivo no se va a conseguir pero, aún así, hay que divulgar que la inversión en agua y saneamiento es rentable y proporciona beneficios a la macroeconomía de los países", subrayó Bartram. "Las naciones pobres que invirtieron en agua y saneamiento crecieron un 3.7%, mientras que los que no lo hicieron, crecieron sólo un 0.1%", dijo Bartram.
La mala gestión hídrica ha causado un "círculo vicioso" que agrava la pobreza y se ceba, además, con los sectores más desfavorecidos de la población: niños, mujeres y ancianos. "El coste de no destinar dinero es demasiado alto: 1.6 millones de personas, en su mayoría niños, mueren cada año por enfermedades que se pueden prevenir, mientras que miles de millones de dólares se los quedan de forma innecesaria las agencias de salud", apuntó el experto.






