La Agenda Azul de las Mujeres fue distribuida en las Jornadas por el Agua realizadas el 18 de marzo del presente año en la ciudad de México. Su edición fue coordinada por Hilda Salazar y la Red de Género y Medio Ambiente (RGEMA). Se basa en talleres regionales realizados con mujeres de las comunidades de México en marzo de 2003, con el objetivo de identificar las necesidades, intereses y problemáticas de las mujeres en el manejo del agua en México, y para posicionar el tema en el debate público.
Además, la publicación contó con el apoyo institucional de la Coordinación de Equidad de Género y Medio Ambiente de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SERMARNAT), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).
La publicación se divide en tres partes. En la primera se abordan los temas que tienen que ver con la Agenda sobre agua y género, como la problemática del agua en México y el vínculo entre género y agua, entre otros; en la segunda parte se recoge la visión de las mujeres de las comunidades de México obtenidas en siete talleres regionales y en la tercera parte se presentan las conclusiones y perspectivas.
Las mujeres tienen una relación más estrecha con el agua que los hombres –el hombre está más relacionado con las actividades productivas– porque son ellas las encargadas de garantizar la satisfacción de las necesidades del hogar en el trabajo doméstico diario. Por esa razón, la menor disponibilidad del agua debido a la escasez, al deterioro ambiental y sobre todo a las grandes distancias que hay que recorrer para abastecer a los hogares se traduce directamente en el deterioro de la calidad de vida de las mujeres, indica una de las conclusiones centrales de la investigación la “Agenda Azul de las Mujeres”.
Agua y relaciones de Género
Entre algunos temas importantes mencionados por el texto se analiza la necesidad de elevar a rango constitucional “el Derecho Humano al Agua”, y que el Estado sea el principal garante de este derecho y sus mecanismos para hacerlo justiciable. El ejercicio de este derecho se refiere a la posibilidad de incidir en su manejo, que generalmente esta mediado por diferencias sociales y sustentadas en relaciones de poder, donde las mujeres tienen muchas desventajas.
La relación de las mujeres con el agua para los usos productivos es menos visible debido a la relevancia del rol domestico. El rol productivo se le otorga a la figura masculina. En cuanto se refiere al derecho sobre la tierra es igualmente inexistente, la invisibilidad de las mujeres como “usuarias” del agua y la tierra las deja sin poder en la parcela y ante las instituciones.
Existen diferencias y desigualdades en el acceso, uso, manejo y control de los recursos hídricos, y sobre todo baja incidencia de las mujeres en las instancias de toma de decisiones relacionadas con el agua.
La publicación también afirma que para la formulación de políticas y programas con enfoque de equidad de género debe modificarse la visión sobre las mujeres, de solo beneficiarias o consumidoras del agua a administradoras y tomadoras de decisiones. También, debe contarse con información sobre el Estado de Situación, desagregada por sexo y con indicadores de género.
Los grandes temas de la Agenda Genero y Agua
El primer tema abordado es Agua Potable y Saneamiento, donde se analiza la importancia que tiene el acceso seguro al agua para las mujeres, con calidad satisfactoria, tomando en cuenta el reciclaje y la conservación ambiental.
Otro tema importante es la Agricultura y otras actividades productivas y reproductivas, donde nuevamente se invisibiliza el rol productivo y el acceso a la tierra de las mujeres.
El tercer tema de la Agenda es el Agua, Medio Ambiente y Género, donde se propone el uso sustentable del agua, la participación de la mujer en su gestión y administración y las relaciones de poder que intervienen
El último tema es la Participación, Gestión y Conflictos, en el que se trata la importancia de la participación activa de las mujeres en la toma de decisiones, ya que las políticas y programas diseñados no tienen la sensibilidad hacia la mujer.
Conclusiones y perspectivas
El acceso y la calidad del agua para el consumo ocupan el lugar central en la relación de la mujer con el agua, ya que mientras más precaria sea la provisión del agua más es la sobrecarga de trabajo para la mujer, indica la principal conclusión de la investigación. Por otro lado, se identifica a la privatización del agua como un problema importante a resolver, así como el uso ineficiente del agua en actividades agrícolas y productivas.
Otro de los puntos importantes fue la preocupación por la deforestación, incendios y contaminación de fuentes de agua a lo que se propuso la necesidad de promocionar una nueva cultura del agua a nivel individual, colectivo e institucional.
Se identificó que las entidades encargadas de la gestión del agua no brindan un buen servicio y que la población no esta informada.
Por otro lado, existe ausencia de reconocimiento a las mujeres como productoras y sujetos sociales, por lo que se debe promover su participación activa.
También se demanda el cumplimiento a compromisos internacionales para asegurar la cobertura de servicios de agua potable y alcantarillado, cubriendo criterios de calidad de agua y de la infraestructura, accesibilidad, continuidad en el servicio y generación de mecanismos de participación ciudadana.
Por último, se debe promocionar la conformación de Comités Ciudadanos mixtos del agua, para alentar la participación y organización de hombres y especialmente mujeres en la formulación, ejecución y vigilancia de planes comunitarios y municipales.






