La posición del Banco Mundial respecto a la financiación de sistemas de saneamiento básico ha dado un giro de 90 grados. Hace menos de dos meses el organismo internacional condicionaba sus créditos a la construcción de una empresa “mixta”, es decir con capitales públicos y privados, pero durante el IV Foro Mundial del Agua que se realizó en México un alto ejecutivo confirmó al ministro del Agua Abel Mamani que el BM apoyará “sin condicionamientos” la conformación de una empresa eminentemente pública para que atienda a los vecinos de La Paz y El Alto.
Mamani y otros funcionarios del gobierno boliviano se reunieron con Jamal Saghir, director de Energía y Agua del Banco Mundial en México en un coloquio organizado por la Fundación France Libertad. “Hemos perdido 20 años en el debate de si la solución para dar agua a los pobres es una empresa público o privada. No podemos perder otros 20 años sabiendo que el 90% de las empresas que brindan el servicio en el mundo son públicas. Lo que nos tiene que preocupar es que al agua llegue a los pobres”, declaró Saghir en la reunión con miembros del gobierno boliviano.
El Banco Mundial apoyará la constitución de una empresa pública y viabilizará una solución "consensuada" con Aguas del Illimani, subsidiaria de la francesa Suez, empresa que también está dispuesta a dialogar para evitar juicios contra el Estados en tribunales extranjeros, informó Mamani.
Se acordó con Saghir que una comisión presidida por Mamani viaje a Estados Unidos para negociar con autoridades del organismo multilateral a más tardar hasta la próxima semana. Es así que en el lapso de una semana se sabrá si el compromiso asumido por el funcionario ante el Ministro del Agua demuestra el cambio profundo en el organismo o si es un discurso asumido al calor del IV Foro Mundial del Agua, donde Bolivia lideró una corriente internacional contra la privatización del agua.
Técnicos del Ministerio consideran que el cambio en la política del BM respecto a la financiación de empresas públicas se debe a que la imagen de los organismos multilaterales de crédito que promovieron la privatización está muy deteriorada en todo el mundo. Además, explican, Bolivia adquirió un enorme peso político luego de que los movimientos populares que derrocaron al neoliberalismo llegaron al gobierno a través del voto.
Las alcaldías de La Paz y El Alto, el gobierno y las juntas de vecinos comenzaron a diseñar la nueva empresa que sustituirá a AISA, cuya salida es "inminente". La compañía privada es resistidita fuertemente por los vecinos porque no pudo extender el servicio de agua potable y alcantarillado hasta las zonas más pobres, aunque dolarizó las tarifas y aumentó el costo de conexión a la red. Se estima que en la actualidad más de 200 mil personas carecen de servicios de saneamiento básico.
La preocupación del gobierno y de los funcionarios del Banco es que la nueva empresa sea “capturada” por intereses político partidarios. Para evitar el cuoteo y la corrupción, los encargados del diseño buscan mecanismos que “blinden” al directorio y a la gerencia de la nueva empresa del tráfico político, un fenómeno usual en el pasado inmediato.
Mamani informó que en México también se reunió con ejecutivos de Suez, empresa de la AISA es subsidiaria. En el encuentro se estableció una especie de pre acuerdo para la salida de la empresa del país. "Felizmente el Banco Mundial, como accionista de AISA, viabilizará y apoyará la formación de la empresa pública", dijo Mamani.





