El gobierno de Bolivia a través de su ministro del Agua, Abel Mamani, ha declarado que no firmará la declaración del IV Foro Mundial del Agua mientras no se especifique que el agua es un derecho humano. Los gobiernos de Francia, España y México respaldan la posición boliviana.

Mamani comenzó a dialogar con los representantes de los gobiernos de Sudamérica para que se adhieran a su propuesta de declaración, como ya sucede con Francia, cuyo ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Serge Lepeltier, confirmó su respaldo a la demanda boliviana.

La declaración final es objeto de gran polémica porque países como Bolivia se niegan a suscribirla si no se acepta que el agua es "un derecho humano". La Unión Europea también discrepa del primer borrador de la cumbre.
La contrapropuesta boliviana especifica que "el derecho humano al agua es indispensable para poder vivir una vida con dignidad humana". Mamani convoca a retirar el agua "en todos sus usos y servicios" de todos los acuerdos de libre comercio.

Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente de España, quiere una declaración final de la IV Cumbre "más ambiciosa" de lo habitual. Desea que se precise que el libre acceso al agua es un derecho de todo el mundo (más allá de la simple consideración de un bien objeto de mera transacción económica). "Como suele ocurrir en estos encuentros, la declaración final suele ser de mínimo común denominador. A mi juicio, el texto de declaración queda corto con respecto a la posición de España y de la propia UE", explicó Narbona.

El secretario de Medio Ambiente de México, José Luis Luege Tamargo, presidente de la Conferencia Ministerial del Foro Mundial del Agua, señaló que no hay contradicción de México con Bolivia y sólo se esperará el martes que tenga lugar la reunión de ministros para iniciar las discusiones. Dijo que México se sumará a todo aquello que proteja a la vida, como es el caso del agua. El funcionario recordó que el agua ya es considerada como un derecho humano en las leyes nacionales de su país.
Abel Mamani hizo pre cabildeos con sus homólogos sudamericanos, aunque no han llegado todos a México. Por ejemplo, la delegación de Brasil le notificó que tendría que recurrir a Andrei Misi, secretario de la división de Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien llegó a este encuentro en representación de la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva.
Bolivia y otras naciones critican que algunos países desarrollados y organismos financieros se opongan a reconocer que el acceso al agua es un derecho humano. En cambio, sus opositores se esfuerzan por resolver la falta de agua con criterios de economía de mercado y la filosofía de los costes, aunque a veces se causan encarecimientos en países en desarrollo.

Por ejemplo, Jamel Shagir, director de Energía del Banco Mundial, opina que "no vamos a perder otros 20 años en esa discusión, porque en este momento el sector privado representa menos del 10 % de la inversión y el 90% es pública".

Abel Mamani insistió en que si el derecho humano al agua no se incluye en la declaración final del IV Foro Mundial, el gobierno boliviano no firmará el documento.


Con datos de La Vanguardia de España y El Diario de México