“Creo que el agua es un derecho humano y tenemos que educar a los niños sobre este asunto,” dijo Ana Maria Marconi mientras pintó una gotita del agua sobre la cara emocionada de un niño. “El agua es un recurso no-renovable y tenemos que defenderlo y protegerlo por que va a tocar al futuro de este niño” insistió.
Los niños y jóvenes estaban en el corazón del festival “El agua es vida, no mercancía” que se está celebrando en La Paz durante Octubre Azul, un mes de resistencia global contra el control corporativo.
En la calle principal de La Paz, los niños pintaron ríos en el lado de un bus, hicieron colages de agua de materiales reciclados, y miraron con concentración intensa obras de teatro hechas por estudiantes contra la privatización del agua. Aún los lustrabotas, que normalmente gastan cada minuto ganando muy poca moneda, se pararon por un ratito para pintar.
Además de la expresión artística que salpicó en las calles, el festival también incluyo stands llenos de personas con información sobre el agua y varios actos de música y danza de la cultura andina.
“Tuvimos un encuentro en Junio sobre las mujeres y agua y decidimos que no era suficiente hacer un informe de sus conclusiones, tuvimos que hacer llegar el mensaje de agua como derecho humano a un público más amplio de una forma creativa” explicó Elizabeth Peredo de la Fundación Solón, una de las organizadoras del festival.
Al festival se sumaron varios grupos de Bolivia que han luchado con éxito en defensa del agua, incluyendo los movimientos sociales, las ONGs, las iglesias, y los grupos de jóvenes y artistas.
Lourdes Quisbert de la Federación Sindical Única de Mujeres Campesinas del Altiplano Sud (FSUMCAS) realizó una intervención en el escenario principal para indicar que llevaron adelante una “lucha silenciosa” contra la exportación del agua a Chile. “Los medios nos ignoraron pero seguimos luchando contra la exportación del agua por que hace daño a nuestro medio ambiente del que dependemos. Pero perseveramos en la lucha y finalmente ganamos el 2004.”
De la misma manera, Magaly Urquidy del Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración Solidaria de los Pueblos denunció que el agua es frecuentemente incluido el los acuerdos de libre comercio. “Para defender el agua, tenemos que luchar también contra los tratados de libre comercio que intentan convertir este recurso esencial en una mercancía,” notó.
Esta feria dominical marcó el inicio de la Movida Cultural “El Agua es VIDA, no mercancía” que se realizarán en la ciudad de La Paz, que incluyen una Muestra de Videos denominada “La Memoria del Agua”, con una variada selección de los mejores documentales nacionales e internacionales sobre las luchas en contra de la privatización del agua en Bolivia. El miércoles se presenta un Panel “Mujeres en Defensa del Agua” que también incluye una muestra de Lagun Mayu, un ballet hermoso del Grupo Cochabambino Atempo Danza, sobre la Guerra del Agua en Cochabamba en 2000.
El panel va a presentar algunas de las propuestas de las redes de mujeres por políticas públicas sobre el agua y para incluir en la nueva constitución de Bolivia. Estas propuestas llaman por la consagración del agua como bien público y social en las leyes de Bolivia. Teofila Lopez, Senadora del MAS y representante de las Federaciones de Campesinas Bartolina Sisas presentando el domingo: “El agua es vida y nunca podemos permitir que sea privatizado” y llamo a la gente a involucrarse para asegurar el éxito de la Asamblea Constituyente para que pueda defender el agua dentro de la nueva constitución.
Reflejando sobre el festival, Viviana Cadima de Agua Sustentable dijo: “Había un súper ambiente con la mezcla de artistas, instituciones y gente de todo pero también había mucho interés en donde vamos de aquí con las políticas publicas del agua.
Creo que el festival reflejo que Bolivia esta marcando la pauta en América del Sur, articulando una visión social donde los servicios del agua son fundados sobre principios de justicia e igualdad. Espero que convirtamos esta visión del agua como derecho humano a una realidad concreta por muchas personas en Bolivia que siguen careciendo este recurso esencial,” concluyo.






