(Prensa Latina).- El presidente costarricense, Abel Pacheco no se apurará en enviar a la Asamblea Legislativa la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos (CAFTA). Numerosos empresarios y políticos lo presionan para la firma, pero aclaró que el Congreso decidirá el futuro del acuerdo.

Pacheco está a la espera hasta septiembre del resultado del estudio de una comisión integrada por cinco notables de este país, sobre la conveniencia del CAFTA para Costa Rica.

El CAFTA fue aprobado por el Senado norteamericano el 30 de junio y ratificado por el Congreso el 27 de julio, con una reñida votación de 217 a favor y 215 en contra. Este hecho ha suscitado opiniones contrapuestas en la población de Costa Rica.

Por un lado, los empresarios presionan al gobierno para que agilice la firma del tratado y aducen que la demora podría generar pérdidas de compromisos comerciales. La presidenta de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Mayi Antillón, expresó la necesidad de acelerar el proceso de análisis y enfatizó en supuestos beneficios del tratado para la nación costarricense. En tanto, el secretario de la Asociación de Empleados Públicos y Privados (ANEP) de Costa Rica, Albino Vargas, sostuvo que los sindicatos desestiman la aprobación del TLC.

El pueblo, los sectores sociales y populares no tenemos por qué alegrarnos de esa firma, dijo Vargas y agregó que la alegría de Bush es tristeza para los pueblos centroamericanos. El líder sindical advirtió que muchos sectores saldrán a las calles cuando el acuerdo llegue a la Asamblea Legislativa.

El TLC entre Centroamérica y Estados Unidos hasta el momento sólo fue ratificado por El Salvador, Guatemala y Honduras.