(PL).- La Cámara de Representantes de Estados Unidos se alista para debatir la semana entrante el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR), luego de que el acuerdo fuera aprobado el 16 de junio por el Senado, dominado por republicanos.
El Comité de Medios y Arbitrios de la entidad debe presentar hoy miércoles un informe sobre el proyecto de ley para la aplicación del tratado, que aprobó con 25 votos a favor y 16 en contra el 16 de junio. Este será el paso inicial que abrirá el camino hasta el pleno de la institución que debatirá y votará la iniciativa en un plazo de 15 días.
Pese al fuerte cuestionamiento, el líder de la mayoría republicana, Tom Delay, estima que el texto pasará la censura de los demócratas, quienes, en su opinión politizan en tema.
Guatemala, Honduras y El Salvador ratificaron ya el CAFTA y aún faltan por pronunciarse los parlamentos de Nicaragua, Costa Rica y República Dominicana, donde existe una mayor oposición ante el temor a perder su soberanía y la seguridad alimentaria.
Según analistas, con la firma del tratado en mayo de 2004, los centroamericanos hicieron importantes concesiones a cambio de ínfimos beneficios. El CAFTA promueve la liberalización comercial en la agricultura, lo que representará para los centroamericanos la pérdida de la capacidad productiva, la dependencia de productos importados y un mayor desempleo en el campo.
Expertos predicen que las afectaciones sobre el sector rural incrementará el potencial de inmigración indocumentada hacia Estados Unidos, una verdad que Bush quiere ocultar. Si se aprueba el acuerdo, los campesinos centroamericanos se verán inundados por productos del norte, y eso implicaría una mayor inmigración ilegal a Estados Unidos.
La Casa Blanca y sus partidarios en el Congreso afirman que la eliminación de las barreras comerciales para los productos de Estados Unidos abrirían los mercados centroamericanos para los productos agrícolas y manufacturados del país.
En las últimas semanas el gobierno desarrolló una intensa ofensiva, incluidos aportes de fondos, para que se adopten medidas que eviten las graves violaciones laborales en América Central, uno de los argumentos esgrimidos por los críticos del CAFTA. La víspera se anunció la donación de 180 millones de dólares para mejorar el cumplimiento de la legislación laboral y medioambiental en República Dominicana y América Central, condicionados a la aprobación del acuerdo.
El gobernante también recorrió áreas de Carolina del Norte de fuerte influencia textil para buscar apoyo a la iniciativa, considerada como un intento de relanzar las estancadas negociaciones del ALCA.
Se espera un fuerte debate aunque se anticipa que los republicanos impondrán su mayoría y lograrán la aprobación a finales de este mes.
Congreso nicaragüense aplaza el TLC
En tanto, el Congreso de Nicaragua aplazó la aprobación del TLC con Estados Unidos, y podría someterlo a debate plenario el próximo año, informó la diputada Alba Palacios, integrante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Hasta ahora en la comisión que estudia "las ventajas y desventajas" de ese convenio no se ha logrado un consenso para presentar un dictamen concluyente. Aunque el Congreso estadounidense lo ratifique, la dirección de la Asamblea Nacional lo retendrá, posiblemente hasta enero del próximo año.
Los diputados del FSLN votarán en contra del TLC porque llevaría a la quiebra a los medianos y pequeños productores, aumentaría el desempleo y el hambre. No podemos respaldar un TLC "hecho a la medida del gran capital y las transnacionales", añadió Palacios. El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) indicó que si se ratifica en Estados Unidos ellos harán lo mismo en Managua.
Para el líder del Frente Sandinista, Daniel Ortega, la negociación es una amenaza para la base productiva de Nicaragua. Sus alcances son desconocidos por la mayoría de la población, por la forma silenciosa en que lo negoció la presidencia de la República. El sector agropecuario, sostuvo, que es el mayor aportador de divisas y ofrece más cantidad de empleo, será el de mayor afectación. Según un estudio, el tratado con Washington afectaría a más de 700 mil familias nicaragüenses.
El TLC fue firmado el 28 de mayo de 2004 y ya lo ratificaron los parlamentos de El Salvador, Honduras y Guatemala, y restan todavía los de Costa Rica, Nicaragua y República Dominicana.






