(Bolpress) El ex Presidente Carlos Mesa aprobó el Decreto 27328, más conocido como Compro Boliviano, con el objetivo de estimular la industria nacional dando preferencias y exclusividad a los productores nacionales en las adquisiciones habituales del Estado que asciendan hasta ocho millones de bolivianos. Sin embargo, algunos burócratas del Ministerio de Hacienda intentaron perforar la norma en dos oportunidades, y ahora se aprestan a dar el golpe de gracia con un decreto que se encuentra en la etapa de firmas.
El primer intento de eliminar o reducir el Compro Bolivia se dio en el gobierno de Mesa, cuando la Dirección de Sistemas Administrativos dependiente del Ministerio de Hacienda presentó un decreto eliminado la convocatoria pública para compras nacionales, modalidad de contratación exclusiva para los productores nacionales y que asciende hasta ocho millones de bolivianos. El decreto fue parado por la presión social y en su reemplazo se aprobó el Decreto N. 28136 que amplía el programa a las compras menores, dando preferencia a los productores nacionales.
El segundo intento de golpear al programa se produjo en los primeros días del gobierno de Eduardo Rodríguez. Otra vez, el Ministerio de Hacienda hizo correr un decreto de un solo artículo por el cual se abrogaba el Decreto 28136, pero el intento también fue frenado.
Ahora, en una tercera acometida, los burócratas del Ministerio de Hacienda pretenden eliminar o reducir el programa modificando el artículo 19 del Compro Boliviano con un decreto que no elimina la categoría de licitación pública para compras nacionales, exclusiva para productores nacionales, sino que baja el umbral de ocho millones a un millón de bolivianos. Eso quiere decir que se recortan las preferencias para los industriales bolivianos y se amplían las posibilidades de negocio para los extranjeros.
El argumento de los burócratas es que no existen licitaciones para productores nacionales mayores un millón, aunque en realidad sí hay muchos contratos superiores a ese monto, por ejemplo los contratos de desayuno escolar y muchas otras compras de las alcaldías. Si se aprobara este nuevo decreto, los productores nacionales estarían obligados a competir con empresas extranjeras en las licitaciones públicas.
¿Por qué los burócratas se empeñan en enterrar el programa Compro Boliviano? Se comenta que lo único que hacen estos funcionarios es honrar compromisos asumidos con organismos internacionales, tal vez con el Banco Mundial.






