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En conmemoración del IV Centenario de la publicación de Don Quijote de la Mancha, la Empresa de Correos de Bolivia (Ecobol) puso en circulación un sello postal que reproduce una de las pinturas del artista Walter Solón Romero perteneciente a la ya clásica serie en la plástica boliviana denominada “Los Quijotes de Solón”. |
La puesta en circulación de la mencionada estampilla es el resultado de una gestión iniciada por Carlos Castañón Barrientos y el directorio de la Academia Boliviana de la Lengua que le acompañó hasta abril de este año.
La gerente General de Ecobol, Rosario Bernal de Delgado, y la Jefa del Departamento de Filatelia, María Elena Gutiérrez, acogieron favorablemente la idea de emitir el sello postal.
El sello conmemorativo del Quijote fue elegido después de largas meditaciones tanto por su valor estético como por el mensaje que encierra la obra global de Solón Romero.
La Academia consultó con el hijo del maestro, Pablo Solón, a fin obtener la autorización de la familia y de la Fundación que lleva el nombre del eximio artista para utilizar el Quijote en el sello de correo, recuerda Raúl Rivadeneira Prada, actual director de la Academia Boliviana de la Lengua.
Los Quijotes responden a una feliz concreción visual del sentimiento de la idea y del postulado de justicia y paz social, como en casi toda la obra de Solón Romero.
En la pintura, el dibujo y el grabado, el maestro se yergue como un decidido e insobornable defensor de los derechos humanos en su sentido integral del derecho a vivir en paz, a alimentarse, a recibir educación, a pensar, a informarse, etc.
Todo esto como fiel testimonio de la “conciencia social del muralismo” fuertemente arraigada en la mente y el corazón del artista, justifica Rivadeneria la elección de la obra de Solón para ser plasmada en 50 mil estampillas y 300 sobres que darán la vuelta al mundo.






