El Conversatorio denominado “Cultura, cambio social y expresión del Cómic en Bolivia” reunió el pasado domingo en la Feria Internacional del Libro a un nutrido público interesado en compartir la reflexión sobre un tema muy sensible en nuestro país como es el racismo con motivo de la presentación del Comic “Cuentos y Viñetas contra el Racismo”, junto a jóvenes artistas e intelectuales invitados.

Asumiendo que el arte es uno de los mejores escenarios que expresa sentimientos y reflexiones sobre esta temática, la Fundación Solón propuso a jóvenes creadores de nuestro medio la producción de una edición de  “Cuentos y Viñetas contra el racismo”, un cómic de 32 páginas para enseñarnos, por ejemplo que “nunca se debe juzgar a una persona por su apariencia sino por sus actos hechos de corazón”.  Este singular acontecimiento se realizó en la Sala de Conferencias de la Feria Internacional del Libro. Elizabeth Peredo, a tiempo realizar la introducción al conversatorio, señaló que la iniciativa de abordar el racismo a partir de la edición de un Cómic tiene el objetivo de reflejar la opinión y las propuestas de  las y los jóvenes sobre esta problemática que “se ha extendido como un virus” en algunas regiones de nuestro país.

El racismo es una enfermedad social que se expresa de manera muy cotidiana y a veces poco conciente y priva nuestra capacidad de enriquecernos a partir de la interculturalidad, de la diversidad cultural y se expresa básicamente en la incapacidad de ciertos grupos de aceptar al otro diferente como igual en su humanidad.
 
El artista y caricaturista Alejandro Salazar, notable caricaturista boliviano cuyo agudo humor político se constituye en un referente importante en la producción de la caricatura boliviana, resaltó el hecho de que los jóvenes hayan asumido el reto de involucrarse en el tema del racismo, así como también el auge de la expresión artística y creativa a partir del cómic que en Bolivia tiene ya varios y destacados representantes.
 
Por su parte, el cineasta Gustavo Portocarrero, ponderó la iniciativa que tuvieron los jóvenes para manifestarse contra la intolerancia y la discriminación a partir de  una publicación como señal de la capacidad creativa de la juventud y reflexionó sobre la importancia de la cultura como un medio para contribuir al a la transformación social.  El cineasta hizo referencia al trabajo pionero de Jorge Sanjines quién a través del arte fue el pionero en presentar la problemática de los pueblos indígenas en la realidad boliviana con películas como “Yawar Mallku”, poniendo en vigencia y en discusión la discriminación y el racismo presente en la estructura de la sociedad boliviana. Así mismo señaló que utilizar el cómic hecho por jóvenes para concientizarnos e involucrarnos en esta temática es una acción progresiva en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas.
 
Álvaro Montenegro, conocido saxofonista y compositor, explicó las diversas formas en la que se manifiesta el racismo y que éste está también conectado a otras formas de discriminación y prejuicios, de género, edad y otros que inconcientemente expresamos en nuestras vidas, señaló lo inexplicable que significa que los mismos indígenas golpeen y agradan a sus propios hermanos. Al igual que otros panelistas, reconoció que el racismo en Bolivia es un tema estructural que viene desde la colonia, que hay enfrentar y desterrar.
 
El Conversatorio estuvo matizado por un permanente intercambio de criterios y puntos de vista sobre cómo podemos enfrentar el racismo, en la medida en que este acto “tiene la intencionalidad de disminuir o anular los derechos humanos de las personas”. Finalmente y como un cierre de broche de oro,  Luis Fernando Choque, representante del Hip Hop de “Alto Lima Rima”, deleitó al público presente con una canción de su autoría relacionada con la discriminación racial, transmitiendo un profundo contenido social que llama a la reflexión.