El lago Mead, considerado la mayor reserva de agua de Estados Unidos, alcanzó la más notoria reducción de su nivel desde fines de los años sesenta. Con
El lago Mead suministra agua a Las Vegas, Arizona y al sur de California. Según informó la agencia AFP, los expertos estadounidenses temen que la no reposición del agua con la misma velocidad con la que se utiliza seque totalmente el lago en los próximos diez años. En el lago los peces ya levantan polvo y en lugar de windsurf se practican picadas.
Los especialistas atribuyen esta reducción del nivel del agua a la gran sequía de los últimos siete años en el estado de Nevada y a una mayor demanda de agua por el explosivo crecimiento de la población en la región sudoeste de los Estados Unidos. Las autoridades de parques nacionales colocaron carteles en la zona para advertir a los lugareños sorprendidos sobre el traslado del muelle a otros puertos cercanos.
Todo indica que el precio del agua envasada aumentará inevitablemente. En vista de que las fuentes de agua son cada vez más escasas en el país del norte y que México no puede considerarse como fuente de abastecimiento porque ocupa el segundo lugar a nivel planetario en consumo de agua embotellada, la mira de los comerciantes del agua estaría dirigida a Costa Rica y países vecinos.
En las negociaciones del TLC entre los países de Centroamérica y Estados Unidos los negociadores centroamericanos no se reservaron el derecho a imponer regulaciones a la extracción y exportación del agua envasada, pese a las malas experiencias de comunidades canadienses e incluso estadounidenses con el NAFTA, como el caso de USA Springs, Inc. contra una comunidad de New Hampshire que pretendió, infructuosamente, evitar que dicha empresa obtuviera derechos de explotación por más de un millón de litros diarios del agua de su subsuelo. Con el texto del NAFTA en sus manos, la compañía impuso su interés comercial.
Al aprobarse el TLC con
Crítica escasez
Uno de los grandes problemas que afronta la humanidad es sin dudas la acelerada degradación de las reservas de agua potable. El agua se vislumbra como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI. Más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable y 2.600 millones no cuentan con sistemas de saneamiento. La demanda se duplica cada 20 años y se espera que en menos de 20 años la demanda sea mas de un 50% superior al suministro.
El negocio de la venta de agua envasada supera los 100 mil millones de litros, cuyo precio es unas 2.000 veces superior al del agua de grifo. Hace poco se supo que la compañía Coca Cola se alió con el World Wildlife Fund (Fondo Mundial para
Coca Cola utiliza casi 300 mil millones de litros de agua al año. Voceros de la compañía informaron que el coeficiente global de uso de agua en la producción de las bebidas gaseosas es de
Por sus abundantes reservas, América Latina es una región irresistible para las multinacionales como Coca Cola, Pepsi, empresas mineras, y las procesadoras de celulosa. “Tenemos que luchar para que todos tengamos acceso al agua potable y sistemas de saneamiento, ya que el agua es un derecho humano básico. Y luchar por el agua es luchar para que estas empresas no se instalen. Pero no sólo eso. También tenemos que presionarlas como consumidores. Tomar agua en lugar de Coca Cola u otras bebidas que estas empresas venden nos resultará mas barato y mas sano, además de estar defendiendo nuestros recursos. También tenemos que hacer nuestro aporte como usuarios. Un uso adecuado del agua haría posible que esta llegara a mas gente”, opina Ricardo Natalichio, director de Ecoportal.






