El Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama) autorizó la construcción de dos represas de una capacidad de generación de 6.450 megavatios sobre el río Madeira, fronterizo con Bolivia, informó el portal Terra.com.es. Las obras inundarán unos
La construcción de las represas fue criticada por la ministra del Medio Ambiente de Brasil Marina Silva, quien aseguró que las obras ocasionarán un fuerte impacto ambiental, especialmente en las cientos de especies de peces que pueblan el río Madeira. El gobierno boliviano expresó su preocupación por el proyecto ante las consecuencias que podría tener en el territorio nacional por tratarse de un río fronterizo que luego ingresa en Bolivia. Brasil se comprometió el año pasado a mantener informado al gobierno del Presidente Evo Morales sobre el resultado de los estudios ambientales.
El proyecto es parte del denominado Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), mediante el cual Brasil se propone invertir hasta el año 2010 unos 250 mil millones de dólares en la construcción de infraestructuras, especialmente energéticas.
El gobierno brasileño puede convocar ahora a la licitación para la construcción de las dos represas. El ganador deberá cumplir con una serie de condiciones medioambientales, como una permanente medición de los sedimentos que provoquen las obras y su impacto sobre la fauna.
Según los cálculos oficiales, para la construcción de las presas será necesaria una inversión de unos 10 mil millones de dólares. La capacidad generadora de ambas represas es casi la mitad de lo que produce el complejo Itaipú, de propiedad compartida entre Brasil y Paraguay.






